El punto de partida fue el análisis del papel del museo como espacio de interpretación cultural, no solo como contenedor expositivo. Se trabajó desde la necesidad de traducir contenidos complejos en un lenguaje visual comprensible, coherente y fácilmente reproducible en distintos soportes, sin perder el rigor institucional.
La decisión estratégica fue desarrollar un sistema gráfico flexible, basado en la ilustración y en una paleta cromática vinculada al entorno marítimo, capaz de convivir con contenidos pedagógicos, expositivos y promocionales. El proyecto se abordó como un sistema de comunicación transversal, no como piezas aisladas.
El desarrollo incluyó la identidad gráfica aplicada al dosier de actividades educativas, materiales didácticos, merchandising y distintas piezas de comunicación del museo. Todo el sistema prioriza la claridad, la jerarquía de la información y la capacidad de adaptación a diferentes edades y niveles de lectura, reforzando el carácter cercano y didáctico del museo.
El resultado es un conjunto de herramientas coherentes que facilitan la divulgación del patrimonio marítimo gallego, mejoran la experiencia del visitante y dotan al museo de un lenguaje visual reconocible y consistente en el tiempo.