El trabajo comenzó con la investigación de datos de consumo y de comportamiento en el punto de venta, detectando una oportunidad clara en el momento desayuno y snack. Se identificó la necesidad de un formato específico, fácil de usar, con combinaciones pensadas para mezclar directamente.
La decisión estratégica fue construir una propuesta de producto completa, no un simple derivado de gama. Se definió el concepto, el naming y el posicionamiento, creando una marca con personalidad propia, coherente con el universo de El Nogal pero adaptada a un público más amplio.
El packaging se diseñó como principal herramienta de activación, combinando claridad de uso, impacto visual y un lenguaje gráfico amable y directo, con la personalización como valor central.
El resultado es un producto pensado desde el consumo real, capaz de abrir una nueva línea dentro de la marca y de generar una categoría propia.