El proyecto comenzó con una revisión estratégica de posicionamiento, narrativa y experiencia digital. Detectamos una oportunidad clara: transformar una marca construida principalmente desde la operativa comercial en una propuesta más sólida, reconocible y preparada para competir en un entorno cada vez más exigente.
La nueva identidad visual se planteó desde la claridad y la accesibilidad. Un sistema gráfico limpio, fresco y funcional, capaz de transmitir confianza sin perder el componente aspiracional vinculado al destino. El trabajo de branding se desarrolló pensando no solo en la web, sino en la construcción de un ecosistema coherente en todos los puntos de contacto.
El diseño web se abordó desde una lógica estratégica y comercial. La estructura, los mensajes y la jerarquía visual fueron diseñados para facilitar la navegación, mejorar la comprensión del servicio y aumentar la conversión. Cada bloque responde a una función concreta: inspirar, ordenar información y reducir fricción en el proceso de reserva.
El proyecto se completa con una estrategia de Paid Media enfocada en la apertura de nuevos mercados y la captación de audiencias con alta intención de viaje. La comunicación se desarrolló desde un enfoque más experiencial y personalizado, alejándose de los códigos tradicionales del alquiler vacacional para construir una marca más cercana, reconocible y preparada para crecer.
El resultado es una marca más estructurada, más competitiva y con un sistema preparado para escalar en digital sin perder coherencia.