El proyecto se abordó desde la estrategia de producto. Partiendo del análisis de categoría y comportamiento en lineal, definimos un posicionamiento capaz de convivir con los códigos del albariño sin replicarlos de forma literal. El naming, Novo Século, introduce una idea de apertura y contemporaneidad, marcando el inicio de una nueva etapa sin perder vínculo con el origen.
La construcción de la marca se apoya en un lenguaje visual con mayor carga narrativa dentro de la categoría. La ilustración se convierte en el eje del sistema, aportando carácter, diferenciación y una lectura más emocional del producto. Frente a un entorno dominado por códigos tradicionales, se plantea una propuesta que equilibra frescura y coherencia.
El diseño de packaging actúa como pieza central del proyecto. La etiqueta combina una composición estructurada con una ilustración protagonista y una paleta cromática reconocible, generando una presencia clara en lineal y una buena adaptación a contextos de consumo más sociales. Cada elemento responde a una lógica: captar atención, facilitar lectura y construir recuerdo.
El resultado es un albariño pensado para funcionar en un canal específico sin renunciar a identidad, con un diseño que no solo destaca en el punto de venta, sino que acompaña al producto en todo su recorrido.