El proyecto era necesario para alinear la percepción de marca con la experiencia real que ofrece el hotel: un destino de bienestar atlántico, con una propuesta sólida, actual y diferencial, más cercana a un concepto de resort o experiencia que al de “hotel tradicional”.
Antes de diseñar, abordamos un diagnóstico de marca completo. Analizamos el sistema existente, su arquitectura y la jerarquía entre símbolo, denominación y categoría, así como su comportamiento en soportes digitales, señalética y materiales físicos. Detectamos una sobrecarga gráfica, una dependencia excesiva del descriptor “hotel” y una falta de coherencia entre símbolo, tipografía y territorio emocional.
La decisión estratégica fue reforzar Talaso Atlántico como marca paraguas, eliminando elementos que limitaban su proyección y simplificando el sistema para hacerlo más memorable, usable y competitivo. Se abordó como una redefinición de territorio, no como un simple rediseño estético.
El rebranding partió de la reinterpretación del símbolo histórico —la estrella—, simplificándolo y dotándolo de un trazo más limpio, orgánico y contemporáneo, capaz de funcionar con solvencia en cualquier escala y soporte. A nivel tipográfico, se optó por una display más actual, con personalidad propia, que equilibra sofisticación y carácter atlántico.
La nueva arquitectura de marca clarifica jerarquías y refuerza la lectura del conjunto como un único bloque coherente, mejorando su rendimiento en entornos digitales, señalética, papelería, aplicaciones físicas y materiales corporativos.
El resultado es una marca más clara, reconocible y preparada para competir en un contexto exigente, que conserva su ADN —estrella, nombre y categoría— pero lo proyecta hacia un territorio más propio, actual y diferencial.